La música mejora los resultados psicológicos y físicos en pacientes con cáncer

Sábado 30 de Marzo de 2013

El diagnóstico de cáncer provoca considerable sufrimiento emocional, físico y social. Muchos de los síntomas y efectos secundarios del tratamiento repercuten sobre el bienestar físico y sobre la calidad de vida (CdV) del paciente con cáncer. A través de un reciente estudio de investigación, se ha utilizado la música para aliviar los síntomas y los efectos secundarios del tratamiento en pacientes con cáncer. Desde Tempo de espera queremos ayudar a difundir este tipo de noticias.

El estudio llevado a cabo por investigadores del Departamento de Terapias de Artes Creativas de la Universidad Estadounidense de Drexel, en Filadelfia, concluye que las experiencias con música pueden tener efectos beneficiosos sobre la ansiedad, el dolor, el estado de ánimo y la CdV en los pacientes con cáncer.

Encabezado por el Doctor Joke Bradt, el grupo de investigación ha comparado los efectos de la musicoterapia o las intervenciones médicas con música y atención estándar con la atención estándar sola, o la atención estándar y otras intervenciones en pacientes con cáncer.

En las intervenciones médicas con música el paciente simplemente escucha la música pregrabada que le ofrece un profesional médico. La musicoterapia requiere de la implementación de una intervención de música por parte de un musicoterapeuta capacitado, la presencia de un proceso terapéutico y el uso de experiencias con música diseñadas especialmente.

Se analizaron los resultados de 30 ensayos efectuados en siete países con un total de 1.891 participantes diagnosticados con cualquier tipo de cáncer. No se impusieron limitaciones con respecto a la edad, el sexo, el origen étnico ni el tipo de ámbito.

Diecisiete ensayos utilizaron escuchas de música pregrabada, mientras que los trece restantes, intervenciones con musicoterapia que involucraban activamente a los pacientes. No todos los estudios incluyeron los mismos resultados y debido al escaso número de estudios por resultado no fue posible comparar la efectividad de las intervenciones médicas con música con la de las intervenciones con musicoterapia.

Las sesiones tuvieron una duración de 30 a 45 minutos, variando el número de sesiones dependiendo del caso a tratar.

Se ha de tener en cuenta que pacientes bajo estudio que saben que están recibiendo un tratamiento, tienden a comunicar siempre una mejoría. Cuando el tratamiento se basa en escuchar música, es imposible ocultarlo al paciente. Por lo que esto ha podido influir en el estudio.

En algunas ocasiones, se aplicó un tipo de tratamiento placebo que incluía el uso de auriculares por el paciente sin que se proporcione un estímulo musical, o se proporciona otro tipo de estímulo auditivo (p.ej., ruido blanco [silbido], ruido rosado [sonido de las olas marítimas] o sonidos de la naturaleza).

Los resultados indican que las intervenciones con música pueden tener un efecto beneficioso sobre la ansiedad de los pacientes con cáncer, con un promedio de reducción de la ansiedad de 11,20 unidades (según la escala STAI-S) y una repercusión positiva sobre el estado de ánimo pero no para la depresión.

Las intervenciones con música pueden provocar pequeñas reducciones de la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria y la presión arterial. También se encontró un efecto moderado de alivio del dolor, pero no se encontraron pruebas sólidas de mejoría en la fatiga ni el estado físico. La estimación agrupada de dos ensayos indicó un efecto beneficioso de la musicoterapia sobre la CdV de los pacientes.

La doctora Wendy Anderson, especializada en medicina paliativa y profesora adjunta de la Universidad de California, durante el encuentro anual de la Academia Americana de Enfermedades Terminales y Cuidados Paliativos, declaró a la vista de las conclusiones del estudio que estos son unos importantes resultados para nuestros pacientes con cáncer. Según la doctora, cuando hablamos de cuidados paliativos, los profesionales siempre intentamos sacar el mejor partido de una situación difícil y a veces la mejor forma de hacerlo es utilizando métodos no farmacológicos, dejando patente la relevancia de este trabajo en el terreno médico.

Las pruebas de los ensayos validan la eficacia de la música como tratamiento complementario para los pacientes con cáncer, sin embargo los autores del estudio coinciden en apelar a la importancia de desarrollar investigaciones más exhaustivas en relación a su efectividad.

Durante los últimos 20 años se ha registrado un rápido aumento en los estudios de investigación sobre los efectos de la música y la musicoterapia en los pacientes con tratamiento médico, y se han incluido diversas medidas de resultado en una variedad amplia de áreas especializadas (Dileo 2005). La música se ha utilizado en adultos y en pacientes pediátricos con cáncer para reducir la ansiedad antes o durante los procedimientos quirúrgicos (Burns 1999; Haun 2001; Pfaff 1989), para disminuir la tensión durante la quimioterapia o la radioterapia (Clark 2006; Weber 1996), para reducir los efectos secundarios del tratamiento (Bozcuk 2006; Ezzone 1998; Frank 1985), para mejorar el estado de ánimo (Bailey 1983 Barrera 2002; Burns 2001; Cassileth 2003), para mejorar el control del dolor (Akombo 2006; Beck 1989), para mejorar el funcionamiento del sistema inmunológico (Burns 2001; Camprubi 1999) y para mejorar la calidad de vida (Burns 2001; Hilliard 2003).

Existen distintos estudios que prueban resultados similares al trabajo de Dr. Bradt y su equipo. Desde la India, el profesor Raji Kaliyaperumal junto con el Dr. Jaya Gowri Subash, llegaron a la conclusión de que la música supone un beneficio en los cuidados a pacientes con cáncer, ya que relaja y alivia la percepción del dolor. En este estudio cuya publicación se titula: “Effect of music therapy for patients with cancer pain”, se aconseja la incorporación de la musicoterapia junto con otros métodos paliativos en tratamientos oncológicos ya que no produce efectos adversos.

Desde la Sociedad Americana de Cáncer (ACS) se apunta que en estudios previos de musicoterapia con pacientes de cáncer se ha encontrado que la música también es beneficiosa sobre los efectos secundarios en el tratamiento de cáncer, aliviando las náuseas y vómitos inducidos por la quimioterapia.

La laureada Doctora Deforia Lane afirma que la música ayuda a que ciertos tratamientos sean menos molestos. Actualmente es Directora asociada del Centro Oncológico Seidman, y Directora de Musicoterapia del Hospital Universitario de Cleveland, y cuenta con distintas publicaciones en este campo en su haber tales como “Efectos terapéuticos de la música en pacientes de oncología”.

Es fácil reconocer lo importante que es que la atención de los pacientes con cáncer incorpore servicios que ayuden a satisfacer las necesidades psicológicas, sociales y espirituales de los pacientes. La música se ha utilizado históricamente en diferentes ámbitos de la medicina para satisfacer dichas necesidades con éxito. Pese a los innumerables estudios publicados, la falta de un método definido para determinar los parámetros de seguimiento, la subjetividad de algunos valores de ensayo, y la posible influencia en el paciente del efecto placebo del tratamiento, dificulta un resultado concluyente sobre la relación entre música y cuidados paliativos en el cáncer. Lo que sí parece probado, es que la música en ninguno de estos casos ha sido un factor que produzca efectos adversos en el tratamiento.

Desde Tempo de Espera tratamos de promover la música en vivo como acompañante en las esperas que el tratamiento del cáncer somete a los pacientes y sus seres queridos. Estudios como éste, refuerzan nuestro proyecto y animan a la consecuencia de nuestros objetivos.

La publicación original del estudio se realizó en el año 2011 bajo el título: “Intervenciones con música para mejorar los resultados psicológicos y físicos en pacientes con cáncer”(“Music interventions for improving psychological and physical outcomes in cancer patients” ). Se puede encontrar completo y traducido en la Biblioteca Cochrane Plus.